Las llamadas y los mensajes de texto son ya la primera prueba de engaño en la pareja
Cuidado: no olvides nunca tu móvil en casa o en la oficina. No porque vayas a recibir una llamada importante o un aviso de vida o muerte. Mucho peor aún: tu pareja podría probar por fin que le eres infiel. Un estudio realizado en Italia certificaba que en 9 de cada 10 infidelidades estaba la telefonía móvil de por medio. Y si extrapolamos los datos del peligro del telefonino (en Italia lo llaman así ) al resto del mundo, podemos estar ante el comienzo de una verdadera pandemia de rupturas sentimentales y divorcios, sobre todo si se tiene en cuenta que la mitad de la población mundial dispondrá ya de un móvil cuando acabe 2007.
Para purgar el daño que ha causado en decenas de parejas rotas te ofrezco de forma altruista algunas reglas de oro para no ser pillado. La más obvia era la de borrar inmediatamente todos los mensajes y el registro de llamadas recibidas. La más original, la de aprender a fingir una conversación de trabajo cuando el amante o la amante nos llama por sorpresa con nuestra pareja oficial de cuerpo presente.
Este otro consejo puede volverse en tu contra : borrar los mensajes o los registros de llamadas. ¿No despierta las mayores sospechas que el móvil de la pareja siempre esté vacío?
Las compañías de móviles han lanzado los llamados servicios de localización. Por una pequeña cantidad mensual, cualquiera puede localizar en cualquier momento el lugar donde se encuentra la persona elegida siempre que ésta tenga encendido el móvil. De forma que el recurrido " estoy en la oficina acabando un trabajo urgente. Llegaré tarde. No me esperes despierta, cariño" tiene los días contados. Mensajito al servicio "Localízame" de Movistar, y sale: "Manolo está en Sitges, en el paseo marítimo. Precisión + / - 50 metros". Y la parienta que lo lee airada, remite un SMS a su querido esposo: "Manolo, o tu empresa se ha mudado hoy de Barcelona a Sitges, o ésta es una petición de divorcio, pedazo de capullo".
Por eso, la opción preferida por los adúlteros sigue siendo la de tener un móvil alternativo al oficial, con tarjeta de prepago, por supuesto, y cuyo número e incluso su existencia sea un secreto celosamente guardado salvo para el affaire.
1 comentario:
Efectivamente, cuidadito con el móvil!
Además sé de alguien que no quiso descolgar porqué estaba ocupado-a (?) e hizo el movimiento de "cortar" la comunicación, cosa que le falló y pasó todo al revés, dejó descolgado y al otro lado de la línea se "enteraron" de todo, todo, todo...
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